Dia Internacional de la Mujer

Dedicado a las mujeres, de todas las razas, todos los credos, todas las tendencias políticas, pero sobre todo, seres excepcionales. Empezando por el hecho de que logramos ser uno entre mil, mágicamente, somos tan polivalentes, que “jugamos” en el once, aunque no somos profesionales del balón - estos, por cierto, muy bien representados por nuestras chicas - con un fútbol bonito, más el encanto que solo las mujeres pueden tener.

Sin embargo, siempre hay una trampa, cuando pasamos al campo profesional, todos (con raras excepciones) ingresan a este "juego" perder porque, para profesiones iguales, salarios desiguales y, todavía tenemos el infame preconcepción, en las situaciones más variadas, por ejemplo: hombre barrigón, es exceso de cerveza, mujer barrigón, descuidado; hombre con mujer más joven - encanto - (para la mayoría, eso está bien) él está pasando por la experiencia y le está dando seguridad; mujer con hombre más joven - ¡oh! ella está siendo "Usado", el ciudadano aguanta porque se está aprovechando, algunos incluso miran a la pareja con desaprobación (pero nadie reconoce que le tiene envidia a la mujer para vivir con seguridad esta relación).

Lo peor de todo es la violencia física y psicológica, muchos casos no son LEY MARIA DA PENHA ayuda a la situación, porque las mujeres dejan de ser atendidas adecuadamente, incluso con la medida de protección, la mujer termina siendo victimizada. Cuando hace trampa, es un “guarro”, un hombre, un semental. El número de “desventajas” es interminable, al principio porque somos mujeres, pero en compensación, tenemos millones de razones para encontrar mil una ventajas en nuestra condición.

El primero por tener CREADOR dotó a la mujer de la sublime misión de procrear y, aun cuando no es madre biológicamente, logra serlo de memoria, gracias al instinto maternal, ¿quieres algo mejor? Además, la mujer es capaz de ser protectora, encantadora, sutil (recurso poco utilizado por los hombres), sabe perdonar, pero tiene que hacerlo sin lastimarse.

Y, todavía somos capaces de multiplicar por mil, somos amas de casa, madres, profesionales, es decir, ¡podemos hacer el trabajo! Y por todo esto, somos grandes guerreros, dignos de todo respeto, cariño y de ser inmensamente ¡PARTIDO!

Mi nombre es Sonia Maria, soy de Río, con mucho orgullo, abogada, empresaria. En mi tiempo libre me encanta leer buenos libros, bailar, viajar, salir. Y soy una persona muy obstinada, sé ser paciente, de hecho, la paciencia es esencial para que no renunciemos a nuestros objetivos.