amor en forma de amistad

Amistad, quien tiene el privilegio de tener una que es verdadera, créanme, tiene un verdadero Tesoro, algo raro y que debe ser cuidado, cultivado y, incluso adorado, con mucho cariño. El amigo acepta al otro, acoge, comprende, comprende, da mucho cariño.

Sin embargo, hay que entender que el verdadero amigo es también el que tiene el coraje necesario y, mucha honestidad, para decir: te equivocaste, me decepcionaste por no valorar nuestra amistad, porque mentiste, fuiste descuidado, pero estoy aquí para extender la mano y buscar corregir y pedir que, cuando yo haga lo mismo, entienda, me acoja, me ayude a convertirme en alguien mejor.

Que las personas estén de acuerdo con todo lo que hemos hecho y / o hacemos no es prueba de amistad, porque ser amigo es ser alguien que camina a tu lado, contigo y para ti a pesar y no dependiendo de.

La amistad para merecer este nombre, es saber entender que somos fuertes y frágiles y que aunque, por alguna razón, pasemos incluso años sin vernos ni hablarnos, el sentimiento sigue siendo el mismo, porque, si necesitamos de ayuda, de desahogarse, de consejo, esa persona estará con los brazos abiertos, dispuesta a recibir, sonreír e incluso "brindar", con un lindo tirón de oreja, que hasta puede "doler", pero nunca doler, porque en un sentimiento tan hermoso, no hay lugar para quejas.

Personalmente me siento privilegiado, porque tengo amigos maravillosos, verdaderos tesoros y que ocupan un espacio enorme en mi vida, en mi corazón, en mis pensamientos y en mis oraciones.

La amistad es uno de los mayores "remedios", capaz de curar cualquier tristeza, dolor, sentimiento de soledad, pérdida (cuando perdemos a alguien querido) el amigo de la fe siempre estará ahí para demostrar que todo pasa si sabemos dar un verdadero amigo, nuestra mano, mirando al otro, secándose hasta las lágrimas, ayudando a encontrar el camino del renacimiento, mostrando que una sonrisa hace un bien inmenso, renueva nuestras energías y que la verdadera amistad es una de nuestras mejores opciones.

Mi nombre es Sonia Maria, soy de Río, con mucho orgullo, abogada, empresaria. En mi tiempo libre me encanta leer buenos libros, bailar, viajar, salir. Y soy una persona muy obstinada, sé ser paciente, de hecho, la paciencia es esencial para que no renunciemos a nuestros objetivos.