Es posible, solo cree!

Todos, absolutamente todos, queremos una vida mejor, un mundo mejor y una sociedad más justa y feliz. Sin embargo, ¿estamos todos dispuestos a contribuir a que este mundo mejor suceda? La pandemia (no es un tema de máxima actualidad) ha demostrado que, lamentablemente, una gran parte de la sociedad, está solo en el “discurso”. Y, y simplemente salir a la calle a ver: gente sin máscara, multitudes en cada esquina, bares abarrotados, fiestas de un lado a otro, y escenas lamentables de gente discutiendo con los inspectores, protestando contra el uso de la máscara, en fin, algo tan sin sentido, porque si queremos lo mejor, también tenemos que hacer nuestro mejor esfuerzo.

Y, la pregunta que no quiere quedarse callada: ¿hasta cuándo? ¿Hasta dónde nos llevará todo esto? ¿Lo haremos mejor después de que termine este triste rito de iniciación? Las historias que vemos en los medios son lamentables: personas que utilizan la fragilidad de los demás, para aprovecharse, como es el caso de quienes pueden acceder a los beneficios que brinda el gobierno, aprovechando los turbios expedientes.

Y, como si estos tristes ejemplos no fueran suficientes, tenemos la cuestión económica. Empresas que cierran, resultan en pérdidas de empleo, sueños rotos, proyectos pospuestos y / o cancelados, pero creo que no todo está perdido. ¿Y usted sabe por qué? Porque depende de cada uno de nosotros creer que podemos darle la vuelta a este "juego".

Empezando por creer en la ciencia (el descubrimiento de una vacuna) en este mundo increíble, compuesto por profesionales de la salud. Además, y sobre todo, somos conscientes de que podemos mejorar como seres humanos, ser más resilientes, amar mucho, luchar contra las ganas de quejarnos, con mucha gratitud, los malos momentos, no duran para siempre, disfrutemos los buenos momentos con una absurda determinación de ser muy feliz.

Y, ustedes que están leyendo este artículo, tienen una razón más para agradecer y, ¿saben por qué? Porque está vivo, puede acceder a internet, conectarse con el mundo virtual, un techo, comida y, si está desempleado, a través del mundo digital, poder encontrar un trabajo bonito. Piensa conmigo, lo bueno que es poder cultivar sueños y, sobre todo, creer que es posible, por difícil que parezca. Después de todo, todo lo que viene fácil pierde mucho de su “glamour”.

Mi nombre es Sonia Maria, soy de Río, con mucho orgullo, abogada, empresaria. En mi tiempo libre me encanta leer buenos libros, bailar, viajar, salir. Y soy una persona muy obstinada, sé ser paciente, de hecho, la paciencia es esencial para que no renunciemos a nuestros objetivos.